Mamá y bebé

La Influenza
La influenza o gripe (conocida como el “flu”) es una enfermedad respiratoria contagiosa. Es causada por un virus. La influenza por lo general se propaga durante los meses de invierno.

Cuando una persona tose, estornuda o habla, el virus se extiende en el aire. Usted puede contagiarse al inhalar el virus que se encuentra en el aire. Usted también puede contagiarse al tocarse la nariz, los ojos o la boca luego de tocar superficies (como la manija de una puerta o un teléfono) que contiene el virus.

Para la mayoría de las personas, la influenza puede hacerlas sentirse mal. Pero para otras, la influenza puede resultar en una enfermedad severa y complicaciones amenazantes para la vida. Un bebé o niño pequeño corre un riesgo más alto de tener problemas de salud relacionados a la influenza.

Síntomas de la influenza

  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Tos
  • Dolor de garganta
  • Nariz tupida o que gotea
  • Dolor muscular o en todo el cuerpo
  • Dolor de cabeza
  • Cansancio
  • Vómitos y diarrea

La fiebre y muchos de los otros síntomas, pueden durar una semana o más tiempo.

La vacuna contra la influenza
Si usted tiene un niño de 6 meses de edad o mayor, se le debe administrar la vacuna contra la influenza cada año. La vacuna es muy importante para los niños menores de 5 años, porque corren un riesgo más alto de sufrir problemas relacionados a la influenza. La vacuna contra la influenza se considera segura para la mayoría de los niños.

Si usted cuida de un niño menor de 5 años, usted debe recibir la vacuna. Esto es aún más importante si usted cuida de un bebé menor de 6 meses, porque el bebé no puede recibir la vacuna. Al usted recibir la vacuna, ayudará a evitar la propagación de la influenza en su hogar.

La influenza puede ser peligrosa para aquellos niños que tienen enfermedades crónicas de salud. Esto incluye los niños con asma, enfermedades cardiacas, anemia falciforme, diabetes y VIH, y aquellos bajo tratamiento para el cáncer. Si su hijo tiene alguna de estas condiciones de salud y tiene 6 meses de edad o más, asegúrese de que reciba la vacuna cada otoño.

La vacuna contra la influenza se puede administrar de dos formas. Su hijo puede recibir la vacuna en forma de inyección o rocío nasal. Los niños mayores de 6 meses y menores de 2 años, o que tienen ciertos problemas de salud, deben recibir la vacuna en forma de inyección.

La vacuna nasal se puede administrar a los niños mayores de 2 años y que no tiene ciertos problemas de salud. Hable con el profesional de la salud si usted no está segura si su hijo debe recibir la vacuna en forma de inyección o nasal.

Los niños con ciertos problemas de salud no deben recibir la vacuna contra la influenza. Por ejemplo, si el niño es alérgico a los huevos no debe recibir la vacuna, porque la vacuna es hecha con huevos. El profesional de la salud le puede decir si su hijo debe o no recibir la vacuna. Pero la vacuna es segura para la mayoría de los niños pequeños.

La vacuna para el 2010 al 2011 protege contra la influenza de temporada y el H1N1 del 2009 (un tipo de virus de influenza que se propagó al nivel mundial en el 2009).

Cuando su hijo tiene la influenza
Asegúrese de que descanse lo suficiente y beba suficiente líquidos. Es posible que no tenga mucho apetito. Trate de ofrecerle comidas pequeñas durante el día para ayudar a que el cuerpo se recupere.

Los antibióticos (medicinas que protegen contra bacteria) no ayudan para tratar la influenza. El profesional de la salud de su hijo puede que le recomiende que tome un medicamento antiviral especial (protege contra viruses) para ayudar a tratar la influenza. Si su hijo se siente incómodo por la fiebre, pregúntele a su profesional de la salud si puede tomar acetaminofen (Tylenol) o ibuprofen (Motrin o Advil). Jamás le de aspirina a un niño pequeño o adolescente con fiebre sin antes consultar al profesional de la salud. La aspirina puede causar una condición rara, pero peligrosa, del hígado llamada síndrome Reye en niños con ciertas condiciones de salud (como resfriados, influenza y varicela).

Cuándo llamar al profesional de la salud
Llame al profesional de la salud de su hijo de inmediato si su hijo tiene cualquiera de estas señales:

  • Respiración rápida o dificultad al respirar
  • Color azulado en la piel
  • No bebe suficiente líquidos
  • Tiene dificultad al levantarse o no interactúa
  • Se siente irritable
  • Los síntomas de la influenza mejoran, pero regresan con fiebre o con un tos peor
  • Fiebre con erupciones en la piel

Pare la propagación de la influenza
Si su hijo tiene la influenza, se la puede pasar a otros. Esto es lo que puede hace para ayudar a evitar la propagación de la influenza:

  • No bese a su hijo en la boca o alrededor de la boca.
  • Enséñele a su hijo a toser y estornudar en un pañuelo desechable o en su brazo. Tire el pañuelo desechable en la basura.
  • Lávese las manos con agua y jabón frecuentemente antes y después de cuidar a su hijo. Usted también puede usar los desinfectantes para manos a base de alcohol.
  • Use agua caliente con jabón o una lavaplatos para limpiar los platos y utensilios.
  • No comparta platos, vasos, utensilios y cepillo de dientes con su hijo.
  • Limite el contacto de su hijo con otras personas.


Para más información

  • Lea el artículo de March of Dimes acerca la influenza y el embarazo.
  • Visite flu.gov

Octubre de 2010

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