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Pautas para personas que han tenido poliomielitis

Basadas en el Congreso Internacional de March of Dimes sobre el síndrome pospoliomielítico

Pautas para personas que han tenido poliomielitis
El síndrome pospoliomielítico (SPP) es un trastorno del sistema neuromuscular que afecta a numerosas personas que tuvieron  poliomielitis hace varios años. Sin embargo, la mayoría de las personas que tuvieron poliomielitis no sufren el SPP. El SPP normalmente se manifiesta quince o más años después de la infección aguda del virus de la poliomielitis que tuvo como resultado cierto grado de parálisis temporal o permanente. Los problemas nuevos surgen después de varios años de función muscular estable. En resumidas cuentas, es posible que hasta 250.000 sobrevivientes de la poliomielitis en EE.UU. padezcan el SPP.

¿Cuáles son los síntomas del SPP?
El síntoma principal del SPP es una debilidad muscular nueva que poco a poco se agrava. A menudo hay una disminución concomitante de la resistencia muscular durante actividades, dolor de los músculos y articulaciones, desgaste muscular y fatiga grave. Por lo general, estos problemas van manifestándose gradualmente, pero pueden empezar repentinamente si el paciente se ha sometido a una intervención quirúrgica o si ha estado hospitalizado o ha debido guardar cama. Incluso pueden afectarse los músculos supuestamente no afectados por el ataque previo de la poliomielitis. Con menor frecuencia pueden ocurrir dificultades de respiración y problemas de deglución. Si estos problemas persisten por lo menos por un año, es posible que sufra el SPP.

Sin embargo, aun si  se manifiesta uno o más de estos síntomas, es posible que no padezca el SPP. Una evaluación médica completa puede indicar artritis, tendinitis o lesiones en los cartílagos, todos los cuales pueden ocurrir durante el proceso de envejecimiento, pero son más comunes cuando el movimiento y el esfuerzo debido al peso se han alterado a causa de los efectos de músculos debilitados. Varias otras condiciones también causan la debilidad muscular progresiva o la fatiga.

Si cree que tiene el SPP, debe consultar con su médico, quien puede enviarlo a un neurólogo u otro especialista, preferiblemente uno que tenga experiencia con el SPP. Además de un examen neurológico, los médicos frecuentemente recomiendan exámenes, como estudios de radiografía (la tomografía computerizada y la resonancia magnética), para eliminar otros trastornos con síntomas similares; sin embargo, no hay ningún examen definitivo para el SPP. El cuidado continuo, si se recomienda, normalmente lo supervisa un neurólogo o un especialista en medicina de rehabilitación.

¿Qué causa el SPP?
Las causas del SPP no se entienden por completo. Muchos investigadores creen que los síntomas del SPP resultan, por lo menos en parte, del estrés inusual impuesto en las neuronas sobrevivientes. Durante el ataque inicial de la poliomielitis, se lesionan o destruyen algunas de las neuronas de la médula espinal que controlan los músculos (las llamadas neuronas motoras). Sin impulsos de estas neuronas, los músculos no pueden funcionar. Afortunadamente, algunas neuronas motoras normalmente sobreviven el ataque de la poliomielitis y emiten nuevas conexiones neuronales a las células musculares huérfanas en una tentativa de asumir el control de la función de las neuronas destruidas. Este proceso capacita a un individuo a recobrar por lo menos el uso limitado de los músculos afectados. Sin embargo, después de muchos años, las neuronas sobrecargadas pueden empezar a fallar, con la consiguiente debilidad muscular nueva.

Algunas investigaciones sugieren que el proceso de envejecimiento normal también interviene. Después de la edad de 60 años, la mayoría de las personas experimentan una baja en el número de neuronas motoras de la médula espinal. Las personas que no han tenido la poliomielitis pueden perder un número considerable de neuronas motoras al envejecer sin experimentar ninguna debilidad muscular grave. Sin embargo, entre los sobrevivientes de la poliomielitis que ya han perdido un número considerable de neuronas motoras, esta pérdida debida al envejecimiento puede contribuir a una nueva debilidad muscular. Tanto el uso excesivo como el uso insuficiente de los músculos puede contribuir a la debilidad muscular.

¿Cómo se trata el SPP?
Aunque no hay ningún tratamiento específico para el SPP, los expertos en la pospoliomielitis pueden ayudarle a crear un plan de cuidados capaz de disminuir o eliminar algunos de los síntomas. Hasta la fecha, ningún medicamento se ha mostrado eficaz en reducir la debilidad muscular y la fatiga vinculadas al SPP.

La mayoría de las personas con SPP puede beneficiarse si practica ejercicios físicos. Un programa de ejercicio apropiado y no fatigante puede ayudar a mejorar la fuerza y funcionamiento muscular. La fatiga se trata mejor mediante cambios en el estilo de vida, incluyendo períodos de descanso regulares y siestas diurnas. Si la fatiga muscular está limitada a grupos musculares específicos, uno debe regular sus actividades con cuidado, alternando períodos de actividad física con períodos de descanso. Algunos individuos pueden beneficiarse al perder peso. Los dispositivos de ayuda, tales como los auxiliares ortopédicos y el uso intermitente de las sillas de ruedas o carritos motorizados para distancias largas, también pueden contribuir a conservar energía. Estos cambios de estilo de vida también pueden servir para aliviar el dolor muscular o de las articulaciones, tanto como el uso del calor húmedo, el hielo, los masajes o cuando sea necesario, medicamentos.

Los individuos que tienen problemas de respiración pueden beneficiarse con ayuda respiratoria nocturna para mejorar el sueño y elevar sus niveles de energía. La enseñanza de técnicas especiales para tragar y alteraciones dietéticas pueden facilitar y hacer menos peligroso el acto de comer para personas con problemas de deglución.

¿Qué tipo de investigaciones todavía queda por hacerse sobre el SPP?
Un comité internacional de iniciativas, constituido por los investigadores en el síndrome pospoliomielítico más sobresalientes y convenido por March of Dimes recomienda llevar a cabo más investigaciones sobre las causas, síntomas, prevalencia, diagnosis y tratamiento del SPP con la meta de mejorar el diagnóstico y el tratamiento del trastorno. Por ejemplo, los estudios que proporcionen más información sobre el curso típico de los síntomas del SPP ayudarían a distinguir el trastorno de otras afecciones que puedan tener síntomas similares y así mejorar el diagnóstico del SPP. Una evaluación completa de los métodos actuales empleados para atenuar los síntomas del SPP serviría para identificar los métodos más beneficiosos y así llevar a tratamientos más eficaces. El tratamiento con fármacos también puede beneficiar a algunos individuos con el SPP, pero se necesitan más estudios para evaluar la eficacia de varios tratamientos potenciales con medicamentos. Para mejorar el cuidado del paciente, el comité también recomienda la creación de centros regionales o redes de servicios médicos con pericia en todos los aspectos del SPP.

Para solicitar más información:
International Polio Network
4207 Lindell Blvd., #10
Saint Louis MO 63108-2915
gini_intl@msn.com 

¿Tiene preguntas?
Visite www.nacersano.org


Bibliografía recomendada
[Ese informe sirvió de base para las pautas indicadas en este folleto y surge del Congreso Internacional sobre el SPP de mayo de 2000, patrocinado por March of Dimes de EE.UU. en colaboración con el Roosevelt Warm Springs Institute for Rehabilitation.]

Comité de iniciativas
Dr. Lewis P. Rowland (director), Departamento de Neurología,
Dr. John R. Bach,
Dr. Kristian Borg, PhD, director, Huddinge University Hospital, Estocolmo, SUECIA
Dr. Neil R. Cashman, Center for CANADÁ
Dr. Marinos C. Dalakas, Sección de Enfermedades Neuromusculares, National Institute
Elizabeth Dean, PhD, PT, School, CANADÁ
Dr. Lauro S. Halstead, Programa de la Pospoliomielitis, National
Joan L. Headley, MS,
Dr. T. Jacob John,
Dr. Richard B. Johnston, Jr.,
Rhoda Olkin, PhD,
Dr. Susan L. Perlman,
Dr. Daria A. Trojan, MPH,

Reconocimientos: Agradecemos a Sandra Donahue, redactora científica, March of Dimes, por condensar Post-Polio Syndrome: Identifying Best Practices in Diagnosis and Care.
 


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